// Policiaca

Ricardo Marín.-

Valiéndose de un  arma de fuego calibre 22mm, cuatro jóvenes ladrones originarios de Cuautitlán Izcalli Estado de México, asaltaron una tienda de conveniencia en la comunidad de Juan C Bonilla para luego salir huyendo a toda velocidad a bordo de un auto compacto marca Nissan Tsuru placas de circulación MBK-31-02 Edo de México.

La llamada a tiempo a los números de emergencia policiaca por parte de uno de los empleados, dio tiempo para que varios elementos a bordo de dos patrullas salieran como bólidos en busca de los delincuentes mismos que testigos dijeron tomaron la federal a Rio Frio.


Al mismo tiempo las radiooperadoras de los diferentes cuarteles oficiales  de Huejotzingo, San Martin Texmelucan y Cholula, coordinaban frecuencias con las demás unidades móviles logrando detectar el auto sospechoso en las inmediaciones de Xalmimilulco donde dos células a bordo de tres unidades pertenecientes a Huejotzingo les cerraron el paso encañonando a los sospechosos mismos que trataron de huir a pie por lo que de inmediato fueron sometidos y asegurados por los oficiales.

Una vez controlada la situación autoridades de Juan C Bonilla recibieron a los presuntos quienes respondieron a los nombres de Iván López Estrada de 18 años de edad, Ismael Cuña Ortiz de 19, Luis Enrique Rivera Rodríguez de 21, Luis Alberto Márquez Cravioto de 23, todos originarios de Cuautitlán Izcalli estado de México.  Así mismo se les aseguro una pistola tipo revólver calibre 22 mm.  Los cuatro fueron puestos a disposición del M.P. en el municipio de Juan C Bonilla para su sentencia correspondiente por el delito de robo calificado con violencia y portación ilegal de arma de fuego.

Ricardo Marín A.                    Fotos: Pedro Muñoz Barrios

Un menor de 7 años de edad deambulo varias horas por las calles de la colonia Casa Blanca hasta altas horas de la noche pidiendo a los vecinos de comercios y domicilios particulares un taco para comer.

Decenas de vecinos habitantes de la colonia Casa Blanca, principalmente radicados sobre calle Cantera y carril de  San Lorenzo,  frente al local donde checa la ruta  18, solicitaron el apoyo de la policía municipal para trasladar a un niño de 7 años de edad,  quien respondió al nombre de Julio,  al DIF municipal, ya que se encontraba extraviado, así  lo expreso el infante.

De inmediato la unidad  P-163 operada por dos elementos arribaron al domicilio indicado para confirmar la presencia del pequeño,  quien sentado fuera de una panadería y con lágrimas en los ojos comento a los policías tener hambre,  agregando que se  fugo de  la casa donde vivía a razón que la mujer que lo cuida no le dio de comer por que no completo el dinero solicitado por la fémina.


Al transcurrir los minutos, decenas de colonos se concentraron en el lugar, para dar explicación a los uniformados sobre el pequeño,  algunos comentaron lo habían visto en días pasados trabajando  en un lavado de autos en la colonia  “paraíso”   junto con otros tres menores, mas versiones  dijeron que julio trabaja cargando bolsas de mandado en el mercado de Casa Blanca.

Mientras se escuchaban los comentarios y opiniones de la gente, se aproximo una mujer al pequeño, quien al verla soltó con miedo un grito en forma de llanto,  regañándolo que por que se había salido de la casa, con voz alta y frente a todos los vecinos exclamo que ella lo conocía y trato de desprestigia al pequeño diciendo a todos que al niño le gustaba mucho andar en la calle, pero que ya no había problema ella se lo llevaría a su casa.

Los oficiales preguntaron si ella era familiar de Julio, la mujer quien dijo llamarse Roció Condado, respondió que no, que ella nada mas lo cuidaba a lo que los uniformados y la gente impidieron se lo llevara aconsejándole que tendría que acompañar a los policías a la comandancia para su declaración sobre el menor y dar información de donde localizar a su madre.

Al ver la situación en la que estaba, la mujer llamo por celular a otra persona a quien se escucho le dijo “ya lo encontré pero creo que ahora si no me lo voy a poder llevar”  “necesito que venga el Pockemon”, una ves terminada la llamada, Roció, solicito hablar en privado con los policías quienes le aconsejaron subiera a la patrulla donde ya se encontraba el menor para dirigirse a la comandancia,  ya se retiraban cuando arribo un sujeto chofer de un microbús de la ruta 18 unidad 25, siendo este “El Pockemon”, aconsejando a la mujer se bajara de la unidad oficial y se olvidara de la situación. El menor agrego que en la casa de Roció y “El Pockemon” hay otros tres menores viviendo y que son compañeros con los que trabaja a diario para llevarle dinero a Roció, Julio fue trasladado al M.P. delegación Oriente donde lo que diga quedara asentado en una constancia de hechos para iniciar la investigación correspondiente.

Ricardo Marín.-

Mujer de 39 años de edad, empleada de un botanero, fue acribillada por su pareja sentimental al parecer por celos. La madrugada de este domingo, sus dos hijas fueron testigos de cómo el loco amante, se abalanzó sobre ella, y con un picahielos le dio más de 30 puñaladas en el abdomen.

El cuerpo de Adela Mora Monzón, de 39 años de edad, fue encontrado semidesnudo, boca arriba, recostado encima de la cama, totalmente ensangrentad a, las sábanas teñidas de rojo sangre.

Este horror – de que fueron testigos mudos las dos niñas, hijas de la hoy occisa, la más grande de 7 años – ocurrió en la Cerrada de la 80 poniente, en el número 8-A de la colonia Naciones Unidas.


Una de las hipótesis es que la discusión que desencadenó la furia irrefrenable del homicida, fue a causa de los celos que provocaba el trabajo de la finada en su pareja sentimental. Ella era mesera en La Choza del Pescador, luego algunos vecinos dijeron que escucharon gritos.

Se sabe que el sujeto derribó a golpes a la mujer, haciéndola caer en la cama, donde se le encimó y luego le enterró el picahielos de forma profunda en más de 30 ocasiones, lo que en cuestión de minutos le hizo perder la vida.

El presunto homicida y ahora prófugo de las autoridades responde al nombre de Miguel Hernández Hernández. Este sujeto llevaba apenas seis meses viviendo con la ahora finada, quien ya era mamá de dos niñas.

Las investigaciones de este asesinato corren a cargo de la Agencia Especializada en Homicidios, según el expediente 54/2012. Los policías ministeriales de la Procuraduría General de justicia del Estado ya siguen de cerca las huellas de este brutal amante.

Ricardo Marín:-

Termina la vida de una ancianita entre las llantas de un cafre del transporte público, según testigos la ruta responsable fue Galgos del Sur. El atropellamiento ocurrió en la Prolongación de la 11 Sur y calle Limones, en la colonia San Ramón, donde la mujer de 75 años fue embestida por un microbús de la ruta antes mencionadas, cuyos conductores son destinatarios frecuentes de las quejas ciudadanas a causa de su forma imprudente de manejar.

Consuelo Rodríguez Guerrero, de 75 años de edad, ahora finada por la imprudencia de un conductor de transporte público, salió el día de ayer al “mercadito” de San Ramón, al parecer a hacer algunas compras, sin embargo no fue posible porque fue impactada con las toneladas de un autobús.


Los familiares de la ancianita señalaron muy molestos, que al llegar al lugar fueron informados por los testigos, que el responsable fue una ruta Galgos del Sur, presuntamente la unidad número 40. Así mismo la gente les notificó que los responsables fueron capturados por las personas.

Su molestia fue todavía mayor cuando les dijeron que los policías al parecer de la patrulla “317”, dejaron ir al responsable y la unidad. Por lo que los deudos informaron a este medio que interpondrían la denuncia correspondiente, en contra de los uniformados, que presuntamente dejaron escapar al responsable.

El hijo de la finada comentó: “Estamos esperando a ver qué sucede con esas gentes, lo detuvieron y lo dejaron ir pero ya lo tenemos identificado. Lo dejaron ir los de la patrulla 317, sí lo detuvieron la gente vio como lo detuvieron y lo dejaron ir, incluso mencionaron que un policía tiene un lunar en la barbilla”.

Y continúa diciendo: “La misma gente los identifica ahí en el mercadito, el de los sombreros dice que ellos lo vieron y los tenían agarrados, los policías dijeron ‘no es’, pero ya lo habían agarrado, la misma gente sabe quién es el chofer”.

Una de las hijas de la abuelita fallecida fue más enérgica en sus reclamos: “Son unas bestias los de las rutas. Los concesionarios contratan a gente inexperta, no les importa si van borrachos, o como vayan, con tal de sacar su pasaje. Son unas bestias… ya tiene que ponerse un alto. Todavía la autoridad los deja ir por una pinche mordida, no es justo”.

Ricardo Marín :-

Panadero fue golpeado brutalmente por los guardias de seguridad del Salón de la Alegría, la mortal paliza se la propinaron en el baño del lugar. Cuando el hermano del ahora finado intervino, también lo golpearon, luego lo sacaron a la calle y vio como cuatro de los guardias de seguridad sacaban en calidad de bulto al joven vapuleado y luego lo lanzaron a la calle “como perro” exclamó el hermano y testigo del fenecido.

Dos hermanos de ocupación panaderos nunca se imaginaron que una noche de esparcimiento y diversión culminaría en tragedia. Rafael y Carlos, ambos de apellidos Gasca Hernández, el primero de 27 años de edad, acudieron por la noche de este sábado al Salón de la Alegría, ubicado en la 18 Poniente casi esquina con 19 Norte.


Después de las cuatro de la mañana comenzaría la tragedia para los dos panaderos, quienes fueron al baño, y ahí Rafael fue agredido a golpes por los encargados de seguridad, quienes, como se dice en el argot, “le dieron montón”, y a patadas y todo tipo de agresiones lograron derribarlo y acabar con su vida.

Obviamente su hermano Carlos no se quedó con las manos cruzadas, al ver que los garroteros golpeaban a su “carnal”, intentó intervenir, en ese momento se lo impidieron a golpes otros elementos de seguridad del lugar, quienes le dieron unos puñetazos, y luego le rompieron una botella en la cabeza, lo cual le provocó una lesión que le hizo manar una cantidad considerable de sangre.

Carlos fue sacado del lugar y lanzado, literalmente, a la calle. Explica que lo que más le dolió es que apenas se recuperaba, vio como sacaban a su hermano en calidad de bulto y lo lanzaban “como perro”. Con la voz quebrada y las lágrimas que no pudo contener al recordar, comentó “Pero a mi hermano cuando ya lo sacaron del salón, lo sacaron como cuatro chavos, los policías de ahí. Pero ya lo sacaron colgando, y me lo aventaron en la calle.. ¡Ahí me lo aventaron como perro! en el piso y tuvo que pasar así”.

Carlos presentaba lesión abierta en el pómulo izquierdo, y una red en la cabeza la cual sujetaba unas gazas que cubrían la sutura de los puntos que recibió para cerrar la herida. Mencionó, que al ver caer a su hermano inerte: “Yo todavía lo agarré y le di respiración de boca a boca, pues es mi hermano, pero ya no vivió”.

Agregó que en total eran como 15 los encargados de seguridad del lugar, pero que al menos 7 participaron en la brutal y mortal golpiza, de estos la autoridad ministerial tiene a 4 en su poder, bajo la averiguación previa 54/2012 de la Agencia Especializada en Homicidios.

Los cuatro guardias de seguridad señalados de haber participado en este homicidio tumultuario son: Juan Isaías Suárez Barreda, de 21 años de edad, quien dijo llevar tan sólo mes y medio laborando en el lugar; José Lázaro Nieto Mejía, de 28 años de edad; José Martín Campos Aquino, de 28 años; y José Luis Merino Olivares, de 31 años. Todos ellos están a disposición del Agente del Ministerio Público de la Agencia Especializada en Homicidios.

Las investigación es de este homicidio corren a cargo del personal de la Agencia de Homicidios, quienes buscan a tres guardias más, para que se les finquen responsabilidades por el homicidio de este panadero que sólo salió en noche de sábado a buscar un poco de fiesta pero terminó encontrando la muerte.