Reggie Bibbs, de 52 años, necesitaba ir a una cita en el Centro Médico de Texas, en Houston, para que le realizaran un análisis sanguíneo, para lo cual, utilizó la aplicación. El cliente esperó el automóvil parado en la calle sin imaginar que este le cancelaría el servicio en el último instante, reporta Univisión.

El hombre de 52 años padece una enfermedad genética conocida como neurofibromatosis, que, según la literatura médica, afecta la manera en que las células se desarrollan y provocando el crecimiento de tumores alrededor de los nervios, por lo que el padecimiento le ha deformado el rostro.

Cuando el conductor arribó al domicilio donde lo esperaba Bibbs, bajó la velocidad y estableció contacto visual con él, para finalmente no detener su marcha, según un reporte del portal noticioso ABC13.

“Lo vi cuando pasó. Me miró, conducía muy despacio… Pude ver que se encendieron las luces cuando frenó, pero no se detuvo y se siguió de largo. Siguió manejando y luego regresó. El me veía y yo también, pero el chofer siguió sin detenerse. Al paso de unos instantes me llegó un mensaje que decía que “infortunadamente el conductor había cancelado el servicio”, sin dar mayor explicación”, relató Bibbs, según cita el reporte.

El pasajero expresó que se sintió muy mal, después del incidente. Está seguro que el chofer le canceló el servicio por su aspecto físico.

“La situación que describe el pasajero es inaceptable y no tiene cabida en la empresa ni en ninguna parte”, escribió un vocero de Uber en un correo electrónico enviado a Noticias Univision.

“Le ofrecimos disculpas al señor Bibbs por la experiencia reportada y hemos retirado de forma permanente al conductor por violar las reglas antidiscriminatorias de la compañía”, se lee en el mensaje.

Junto con la fundación Courageous Faces, lugar donde trabaja, Bibbs está analizando opciones legales en contra de Uber y quiere que la compañía entrene mejor a sus conductores para lidiar con este tipo de casos.