La fiscalía del Distrito Este de Nueva York, presentó cargos contra tres integrantes de la banda Mara Salvatrucha (MS-13) por el salvaje asesinato de cuatro jóvenes el pasado 11 de abril en Long Island.

Los cuerpos mutilados fueron encontrados en un parque de la localidad de Central Islip.

El horrendo crimen llevó a los integrantes del Departamento de Justicia a reforzar la cruzada para detener la ola violenta que se viene presentado en la zona.

Los imputados del cuádruple homicidio son Alexis Hernández, Santis Leonel Ortiz Flores y Omar Antonio Villalta.

Los tres detenidos por el FBI enfrentan cargos por delincuencia organizada, conspiración y homicidio de Justin Livicura, Jorge Tigre, Michael López Banegas y Jefferson Villalobos.

Los cuatro jóvenes cuyas edades oscilaban los 16 y 20 años de edad, fueron golpeados y después apuñalados por alrededor de doce integrantes de la pandilla callejera MS-13.

Padres y familiares de las víctimas han negado cualquier relación de sus familiares con bandas delincuenciales.

Dos semanas antes de los asesinatos, el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, había declarado la guerra a las pandillas, al igual que el gobernador Andrew Cuomo, que asignó policías y recursos tecnológicos para unirse a las autoridades locales.

En los últimos 18 meses han asesinado a 17 jóvenes en Long Island, crímenes que se han atribuido a la Mara Salvatrucha, entre ellas las estudiantes Kayla Cuevas, de origen dominicano, y su amiga la estadounidense Nisa Mickens.

“Las muertes sin sentido de que se les acusa, demuestran la compulsión de la MS-13 de cometer actos de violencia horribles en nuestras comunidades”, dijo la fiscal interina para el distrito Este de Nueva York, Bridget M. Rhode.